miércoles, 11 de abril de 2007

Texto: “Escuchar. Una habilidad que es necesario enseñar”

Resumen:
¿Qué es escuchar?, el escuchar es una función lingüística básica, en la cual juega un papel importante la familia.
El escuchar es un proceso a través del cual convertimos el lenguaje hablado en imágenes mentales significativas, y es ahí precisamente donde radica la importancia educativa que se le atribuye a dicha capacidad, pues se considera fundamental para el logro de los aprendizajes de los alumnos.
Pero sucede, que en el aula esta capacidad no se encuentra totalmente desarrollada en los niños, pues muchas veces los educadores deben recurrir a amonestaciones para lograr la atención por parte de los alumnos.
Hay una serie de dimensiones no verbales, que nos evidencian si esta acción se esta realizando, como por ejemplo: contacto de ojos, movimientos de cabeza, muestras de emoción o postura del cuerpo, etc.
Los niños aprenden a escuchar en interacciones significativas en las que han participado, estas les permiten apropiarse de las reglas sintácticas, semánticas y fonológicas del lenguaje, Así como también de las reglas sociales de respetar turno y aceptar otras posturas.
Formas de escuchar:
-Escuchar Atencional: Focalizar la atención en un estímulo, para obtener alguna información
-Escuchar Analítico: se utiliza lo escuchado para resolver algo.
-Escuchar Apreciativo: se realiza por el goce o deleite de escuchar.
-Escuchar Marginal: captar otros estímulos, además del foco que es el centro de la atención.
Siendo el escuchar atencional el que mas se utiliza en la escuela (escuchar instrucciones, normas, informes del docente, etc).
Es fundamental que el educador tenga en cuenta estas consideraciones metodológicas, y las plasme en planificaciones de actividades en donde se promuevan las cuatro formas de escuchar (el educador debe ser un auditor modelo), ya que los niños deben tomar conciencia de la importancia de escuchar para el trabajo personal y escolar, y de los que significa el silencio.
Se busca fomentar en los niños el ser buenos auditores, capaces de establecer normas para ejercitar la habilidad de escuchar.
No olvidar que:
Los niños/as escuchan mejor
-en las primeras horas de la mañana.
-si lo que se les cuenta tiene sentido para ellos.
-cuando las actividades tienen un propósito claro.
-actividades dinámicas y variadas.
-cuando se les da la posibilidad de participar activamente.
-se les presenta la información de forma clara y amena.
-cuando se les permite opinar.
Hay que tener presente que un buen entrenamiento en la capacidad de escuchar comprensivamente beneficiara las actividades lectoras, y que la capacidad d escuchar facilita la integración social en el aula, necesario para la consecución de los aprendizajes.

Referencia: Revista Aula Creativa K-4 (Referencias Beuchat C., Bermeosolo J. Edit. UC, 2001).



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