jueves, 29 de marzo de 2007

Texto: “La Alfabetización Inicial Un Factor Clave Del Rendimiento Lector” (*Dr. Luis Bravo Valdivieso)

Resumen:
El umbral lector, con el que el niño se inicia en la educación es un importante precedente para el éxito en el aprendizaje de la lectura. En este aspecto juega un papel vital los conocimientos adquiridos por el niño en su ambiente familiar, el contacto con un ambiente textualizado, letrado y nutrido de experiencias lingüísticas, y obviamente la estimulación que se le brinde en la etapa preescolar en el colegio, ya que en gran medida el aprendizaje en la educación básica depende del desarrollo cognitivo y psicoinguístico de los niños en los años anteriores.
Es por este motivo que se han impulsado políticas educativas, destinadas a revisar los programas, métodos y textos de la enseñanza de la lectura en los primeros años de vida, ya que como mencione anteriormente, las bajas puntuaciones o rendimientos de los alumnos de la educación básica, tienen su correlación con el escaso acercamiento a un ambiente letrado en la primera infancia.
Un aspecto fundamental a mencionar, es el hecho de que la lectura es el resultado de una continuidad entre el dominio del lenguaje oral y el aprendizaje del lenguaje escrito, que se inicia mucho antes de ingresar al primer año de enseñanza básica.
“El “Efecto Lector Inicial”, tiene correlación entre el conocimiento de letras, sílabas y palabras en los primeros años, con el rendimiento en comprensión lectora en octavo año básico” (Bravo, Bermeosolo, Pinto y Oyarzo, 1994), es decir, el que algunos niños presenten atraso inicial para leer, esta asociado con un retardo en el desarrollo de algunos procesos cognitivos y psicolinguísticos, lo cual lo hace bastante estable en el tiempo.
Un estudio de Lundberg (1985), de seguimiento de 700 niños, demuestra que es posible que una deficiencia específica en el desarrollo del lenguaje oral sea un factor central en la génesis de las dificultades severas para el aprendizaje de la lectura.
Cabe especificar, que el término lenguaje hace referencia a la conciencia fonológica, semántica y sintáctica.
Entre los procesos predictivos que aparecen con mayor frecuencia en la mayoría de las investigaciones se encuentran: el desarrollo del lenguaje oral, la conciencia fonológica, la velocidad para nombrar objetos y la asociación visual-semántica, siendo la variable predictiva con mayor fuerza la del reconocimiento del fonema inicial de las palabras.
Haciendo uso de estas variables, podemos determinar desde el jardín infantil, quienes serán los niños con mayores dificultades para aprender a leer, es por este motivo, que la política educativa busca, determinar a tiempo el umbral lector con el que entran los niños, para que de este modo, quienes presenten dificultades, reciban una ayuda temprana, intensiva y personalizada.
Alfabetización emergente
Este concepto hace referencia a la continuidad cognitiva que hay entre el desarrollo de las habilidades y destrezas previas y necesarias para el aprendizaje de la lectura con su dominio como lenguaje escrito, es importante resaltar que el aprendizaje de la lectura es un proceso cultural, lo que significa, que no procede de capacidades innatas de los sujetos. El aprendizaje del lenguaje escrito requiere de la activación de habilidades cognitivas y neuropsicológicas diferentes de las que son necesarias para hablar, siendo necesario métodos pedagógicos adecuados.
El concepto de “alfabetización emergente”, también implica que no hay un momento preciso en el cual se aprende a leer, sino que este aprendizaje es un proceso que se va construyendo en la medida en que el desarrollo cognitivo de cada niño permita hacerlo adecuadamente.
En la alfabetización emergente podemos distinguir dos conjuntos de procesos cognitivos, posible de ser desarrollados en el jardín infantil, estos son:
Desarrollo del lenguaje oral y de la conciencia alfabética (Conciencia de la traducción grafica de los fonemas, importancia de la calidad del lenguaje oral para que sea consonante con el código escrito), y conciencia fonológica y conciencia semántica (activan los procesos cognitivos necesarios para decodificar y reconocer o comprender el significado de las palabras escritas).
En este aspecto, la intervención del educador es vital, ya que va produciendo una transformación en las estructuras cognitivas de los niños, facilitando el acceso al significado de las palabras y sus componentes por parte de los niños.
Ahora bien, el desarrollo cognitivo es un proceso continuo, que no cambia drásticamente con el paso de la educación preescolar a la básica, siendo uno de los reales desafíos de la educación chilena, la continuidad pedagógica entre ambos niveles, con el fin de no dificultar la evolución cognitiva de los niños.

Propuestas:
-Acción pedagógica integradora de la educación preescolar con el primer nivel básico.
-Inclusión dentro de los contenidos, de los procesos que forman la conciencia fonológica, la conciencia semántica, la memoria verbal y de la conciencia alfabética.
-Las deficiencias del desarrollo cognitivo y verbal que afectan el aprendizaje lector, especialmente en niños de niveles sociales más deprimidos, deben ser detectados oportunamente en el jardín infantil, y a partir de esto se deben elaborar estrategias pedagógicas tempranas e intensivas para atender a los alumnos que presentan mayores riesgos.
-La formación universitaria de las educadoras y de los profesores de educación básica, debiera tener un fuerte núcleo común

*Psicólogo, Profesor de la Facultad de Educación PUC.
Referencia:
-Presentado en el “Foro Educativo 2003”, PUC. Fac. Educación. Santiago de Chile Noviembr 2003.
-www.reduc.cl

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